Esto no es una despedida…

Ya ha pasado un año desde que dejé la casa de mis padres para venir a estudiar español en Madrid. Aunque el último tiempo fue extraño para muchos de nosotros, he disfrutado mucho mi experiencia aquí y me entristece irme. Por más ilusión que me hace volar sobre los acantilados de Dover y reencontrarme con mi familia, voy a extrañar Madrid. ¡Especialmente a su gente! Sin embargo, me marcho por un buen motivo: he logrado lo que me había propuesto cuando decidí venir a España…

verano en Madrid

Lo mejor de mi paso por Madrid:

Vuelvo a Inglaterra porque conseguí un puesto de trabajo en una agencia de publicidad que tiene muchos clientes de España y Latinoamérica, por lo que haber estudiado español me servirá para cumplir con mi función. Naturalmente, hace un año esto no hubiera sido posible; acababa de llegar y no sabía casi nada del idioma local. Ahora que ya pasó el tiempo, he progresado mucho gracias a mis clases y a la inmersión en la cultura de Madrid. Hoy tengo la confianza de que voy a poder aplicar en mi trabajo todo lo que he aprendido. Estoy muy feliz con mi decisión de haber venido a aprender español en España. A la hora de buscar un trabajo, ser bilingüe es algo que se valora cada vez más. Gracias a mi nueva capacidad para comunicarme en el segundo idioma más hablado del mundo, se me han presentado oportunidades que no había imaginado.

Sin embargo, a pesar de lo feliz que estoy por todas las ventajas que me ha dado mi estancia en España, no quisiera aburrirlos con temas de trabajo. Mi año en Madrid ha sido mucho más que prepararme para mi carrera profesional. ¡Los recuerdos que me llevo de la ciudad son muchos! Por ejemplo, haber salido de terraceo probando las diferentes tapas que se ofrecen en Lavapiés, salir a correr por el Parque del Retiro y luego refrescarme con un tinto de verano o un café en alguna plaza madrileña, caminar desde el imponente Palacio Real hasta el Templo de Debod y quedarme contemplando el atardecer desde allí. Incluso he podido disfrutar de Madrid al máximo, a pesar del confinamiento de la primera parte del 2020.

Para resumir…

Me entristece dejar a mi familia de AIL Madrid, ya que creo que mi español mejoró mucho y hoy puedo conversar con ellos de forma fluida. Todos me hicieron sentir como en casa, y estoy segura de que este no es el final de mi aventura en español. A todos mis amigos de la escuela, ya sea mis profesores y compañeros de clase o de la recepción o incluso de departamentos, habéis sido muy amables y os prometo que pronto volveré. En cualquier idioma siempre hay mejoras para hacer (incluso a veces tengo que buscar palabras en inglés al leer libros complejos) y me encantaría volver a Madrid pronto para ver qué tan lejos he llegado.

Buena suerte a todos, ¡os echaré de menos!

Emma.

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